Ancladas tus piernas al ruido uniforme
Transitas los días sin mayor emoción
Lejano el recuerdo cuando corrías libre
Maldices por dentro la actual situación.
De niña salías temprano a la calle
Buscando un amigo, ansiando con quién jugar
A orillas del río iniciabas romance
Lanzando piedritas a buques en alta mar.
De pronto te viste como adolescente
Pupilas brillantes que opacan al sol
Un beso sellaba la que fuera tu suerte
Creías que todo lo podía el amor.
De noche pasaba Romeo a buscarte
Con tan pocos años ya no andaba de a pie
Se hace presente en la fiesta el copete
Me voy en el carro qué me va a suceder.
Despierto mirando las blancas paredes
Personas extrañas observan mi ser
Me dicen que anclada a una silla de ruedas
Terminarán mis días y no hay nada que hacer.

Alexander Santander Olate
Profesor de Historia y Ciencias Sociales.