Reforestación
Tus pies valerosos se internan
hacia el fondo en el subsuelo.
Viajan incansables
por desvíos enigmáticos,
uniéndose a la fuerza
de potentes energías subterráneas,
que generosas te impregnan
de inteligencia,
humedad y entereza.
Tu talle comprometido,
en desplazamiento perfecto se eleva,
buscando el calor del Sol,
que en caricia paternal
baja por tu columna
y se une, en el centro de tu corazón,
a la corriente mágica
que sube desde la tierra.
En este preciso punto de unión
es donde se despliega,
el inconmensurable amor
por el cual te ofrendas,
dando vida al aire,
a libros, cuadernos, mesas,
casas, barcos, comidas,
bebidas y lápices de madera.
Pero no sólo el existir humano
se beneficia de tu generosa entrega,
porque también eres refugio cálido
para muchos de nuestros diferentes hermanos,
que igualmente habitan el planeta;
algunos muy laboriosos,
otros más bien perezosos;
de semblante taciturno,
alados y no alados,
a veces inofensivos y,
otras veces,
no tanto;
envueltos en trajes oscuros,
otros llenos de color
o en ti mimetizados.
Cantantes, obreros, acróbatas,
vigilantes o agazapados
Bellos seres que resguardan
el equilibrio terráqueo.
Por si esto fuera poco,
también eres lúdica compañía,
ofreciendo siempre altruista,
tu más poderoso brazo
para sostener un columpio
o una casita de encanto,
en que juegan nuestros niños,
albergados por tu protectora sombra,
durante los días soleados.
Eres mágico y simple;
nuestro mejor aliado.
Aferrado a la tierra,
padre y madre a nuestro lado.
Muerto ya, eres fuego y lumbre,
materia prima y tinglado.
Absoluto amigo y sabio,
compañero en el destino
fiel cómplice callado
de secretos momentos vividos,
bajo tu incondicional amparo,
porque hasta Cupido se sienta
sobre tus ramas, a ratos,
y entonces eres romántico soporte
para dejar el recuerdo
de un gran amor
en ti, grabado.

María Alejandra Vidal Bracho
Pintora naif y escritora chilena nacida en la ciudad de Punta Arenas, Magallanes. Su trabajo literario se desarrolla a través de poemas, cuentos y reflexiones, relacionados con los sentimientos e ilusiones propios del ser humano.